Mi hij@ se despierta por las noches

a dormir mi amor

Estuve preocupada por que Alejandra se despierta mucho por las noches , no todas, y me llama llorando “Mamamama” y cuando me siente se tranquiliza… Todo el mundo opinaba y me daba consejos pero desde que leí esto… lo tengo claro.

Besame mucho_edic.argentina

La vida real no coincide con los libros, porque a las madres les han dicho que, a medida que su hijo crezca, cada vez dormirá más horas seguidas. Y muchas se encuentran con la sorpresa de que es todo lo contrario. No es “insomnio infantil”, no son “malos hábitos”, simplemente es una conducta normal de los niños durante los primeros años. Una conducta que desaparecerá por sí sola, no con educación  ni “entrenamiento”, sino porque el niño se hará mayor y dejará de necesitar la presencia continua de su madre. Si cada vez que su hijo llora usted acude, le está alentando a ser independiente, es decir, a expresar sus necesidades a otras personas y a considerar que “lo normal” es que le atiendan. Eso le ayudará a ser un adulto seguro de sí mismo e integrado en la sociedad. Si cuando su hijo llora usted le deja llorar, le está enseñando que sus necesidades no son realmente importantes, y que otras personas “más sabias y poderosas” que él pueden decidir mejor que él mismo lo que le conviene y lo que no. Se hace más dependiente, porque depende de los caprichos de los demás y no se cree lo suficientemente importante para merecer que le hagan caso”.

Carlos González, pediatra
Autor de “Bésame mucho”

Anuncios

Guia Practica del Buen trato al Niño

Los niños necesitan sentir que los adultos les escuchan y reconocen sus méritos y buen hacer. Así, según diversos estudios realizados sobre el desarrollo humano, los hijos necesitan percibir que sus padres y madres les dedican atención, afecto y reconocimiento, con independencia de las circunstancias personales y familiares por las que atraviesen los adultos en cada momento. En este sentido, transmitir a los niños la cultura del buen trato es clave para la construcción de una sociedad sin violencia.
Ante el panorama actual y con la intención de fomentar el buen trato infantil, la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), con la Asociación Española de Pediatría (AEP); la Asociación Madrileña para la Prevención del Maltrato Infantil (APIMM); la Fundación Prandi de Pediatría Extrahospitalaria; la Sociedad de Pediatría de Madrid y Castilla La Mancha, y la Sociedad Española de Pediatría Social (SEPS), ha elaborado la Guía Práctica del Buen Trato al Niño, dirigida a todas aquellas personas implicadas en el trato y protección del niño.
Esta guía aborda en sus diferentes secciones los ámbitos familiar, escolar, sanitario, recreativo, social, servicios sociales, servicios públicos, así como cuales son las señales de alerta del maltrato infantil, y en qué consiste el buen trato a los niños con dificultades especiales.

El 20 de noviembre de 1989 se redactó y aprobó la Declaración de Derechos del Niño por la Asamblea General de la ONU y constituyó el punto de partida para que el cumplimiento de estos derechos sea una realidad, incorporando los mismos al marco jurídico de los países en que se ha suscrito y apoyando las actuaciones que permitan promover el buen trato a la infancia.

El “Buen Trato al niño” empieza en el lugar de nacimiento, generalmente hospital, ya que el niño se desarrolla en distintos ámbitos o espacios, como son el familiar, en la escuela, en hospitales, en zonas de recreo, en centros de acogida, pero principalmente en el ámbito familiar.

El “Buen Trato al niño” es tener la alegría y disponibilidad de tiempo y espacio para compartir con los hijos, estar pendientes de ellos, viéndoles crecer y desarrollarse.

Al niño y adolescente que se le brinda un “buen trato” es feliz, siente que se le escucha y reconoce, expresa fielmente sus emociones, comunica y deposita su confianza en las personas que le rodean.

El “Buen Trato al niño” y las buenas prácticas educativas en el ámbito familiar siguen siendo las bases fundamentales para la socialización y formación de la personalidad de cada niño (resumen sacado de la propia guía).

Es fundamental que denuncies los casos de maltrato infantil y dar ejemplo y difundir la importancia de tratar bien a los niños.

Si quieres puedes leerlo online o descargarte el libro “Guia Practica de buen trato al Niño”

Dulces Sueños!!

Duermete niño, duermete ya…

Compartir la cama no significa dormir todo el rato junto al bebé. Se puede acompañar al niño al principio, para iniciar las primeras fases del sueño, o compartir la cama familiar cuando el niño tiene alguna pesadilla, está enfermo o, simplemente, desea estar con los padres. Otra opción muy extendida y ampliamente aceptada por los padres y por sus hijos, es que los hermanos duerman en la misma cama o compartan la habitación.

Descansando cerca de sus padres los bebés sienten que tienen sus necesidades cubiertas y regulan mejor su sueño y su respiración. A menudo, cuando se comenta que padres e hijos pueden dormir juntos, las personas que desconocen el tema suelen mostrarse extrañadas, incluso algunos lo ven como algo negativo, sin saber que el hecho de que los niños duerman en compañía es una práctica común en nuestro planeta que utilizan prácticamente todas las culturas, incluyendo la nuestra.

Según estudios sobre el colecho –así se denomina compartir la cama con el bebé–, hoy en día en nuestro mundo un 80% de los niños duerme en compañía. Hay quien dirá que eso solo sucede en los países llamados tercermundistas, pero no es cierto. Actualmente hay países más industrializados y avanzados que el nuestro en algunos aspectos –como por ejemplo Japón, Noruega o Finlandia– donde las tasas tanto de colecho (dormir en la misma cama) como de cohabitación (dormir juntos en la misma habitación pero no en la misma cama) son altísimas. En Japón, casi la totalidad de los niños duermen con sus padres, incluso cuando son mayores. El colecho disminuye el riesgo de muerte súbita en lactantes y sincroniza los ciclos de sueño de la madre y el bebé.

Nosotros solemos meter a nuestra pequeña en nuestra cama por la mañana muy pronto y echamos el ultimo sueñecito juntos, la verdad es delicioso!!

La siesta a partir de los 6 meses

La siesta es imprescindible para un buen desarrollo físico y psíquico de tu bebe

Nosotros estamos intentando ordenar los horarios, y me estoy ayudando con estos pasos que he encontrado en distintas publicaciones.

A partir de los 6 meses, un bebé ya puede tener un ritmo biológico de vigilia-sueño (se denomina así a la sucesión de los periodos de vigilia y sueño que tienen lugar durante 24 horas) bien estructurado, es decir, ya puede dormir 11-12 horas durante la noche y realizar varias siestas durante el día. Estas las hará tras el desayuno, y tras la merienda, de media a una hora. Algunos pequeños duermen de forma desestructurada, en estos casos será necesario enseñarles a dormir correctamente.

Las siestas de después del desayuno y la merienda serán progresivamente más cortas hasta que deje de hacerlas. La primera que perderá será la de la merienda: es posible que no la necesite a partir de los 7-8 meses, lo que aprovecharán los padres para pasar más rato con él y comunicarle sus enseñanzas y afecto hasta la hora del baño y la cena. La siesta del desayuno se pierde aproximadamente a los 15 meses. En cambio, la de después de comer seguirá siendo larga, pudiendo llegar a durar 3 horas (algunos niños dormirán más, otros algo menos).

Los datos científicos demuestran que cuando las siestas se suprimen, los pequeños llegan a casa agotados y/o muy irritables (otro signo de cansancio en los niños) y que muchos de ellos se duermen antes de cenar si se sientan delante del televisor e incluso rehusan a comer.También se ha demostrado que la supresión de la siesta a edades muy tempranas puede generar más episodios de sonanbulismo o terrores nocturnos en los niños. Esto se debe a que al irse a dormir muy cansados, los pequeños entran en un sueño muy profundo propicio para que surjan este tipo de problemas. Por el contrario, un niño que duerme correctamente, tanto de noche como de día, suele estar de buen humor, adoptar una actitud más colaboradora y realizar un mejor aprendizaje.