No al Matrimonio Infantil

El matrimonio precoz de las niñas es una práctica habitual en África subsahariana y Asia meridional. Sin embargo, en Oriente Medio, África septentrional y otras regiones de Asia es habitual el matrimonio en la pubertad o poco tiempo después de producirse. Existen también zonas de África occidental y oriental y Asia meridional en las que el matrimonio mucho antes de la pubertad no es infrecuente.

Es difícil conocer el número exacto de matrimonios infantiles, puesto que muchos de ellos no están inscritos y no son oficiales. Dicho esto, existen datos obtenidos a partir de encuestas para cerca de 100 países y que reflejan lo siguiente:

En los países en desarrollo, más de 60 millones de mujeres de entre 20 y 24 años contrajeron matrimonio o vivían en pareja antes de haber cumplido 18 años. Más 31 millones de ellas viven en Asia meridional (estimaciones de UNICEF basadas en Encuestas agrupadas de indicadores múltiples, Encuestas de Demografía y Salud y otras encuestas de ámbito nacional, 1987-2006).
En países como Bangladesh, Chad, Guinea, Malí, Níger y la República Centroafricana, más del 60% de la mujeres contrajeron matrimonio o vivían en pareja antes de cumplir 18 años (Encuestas agrupadas de indicadores múltiples, Encuestas de Demografía y Salud y otras encuestas de ámbito nacional, 1987-2006).

no al matrimonio infantil
Las mujeres que viven en el 20% de los hogares más pobres muestran una mayor tendencia a contraer matrimonio a una edad más temprana que las que viven en el 20% de los hogares más prósperos. En el Perú, un 45% de las mujeres procedentes del 20% de los hogares más pobres habían contraído matrimonio antes de cumplir 18 años, en comparación con un 5% procedente del 20% de los hogares más prósperos (estimaciones de UNICEF basadas en Encuestas de Demografía y Salud 2000).
Las mujeres que cuentan con una educación primaria son notablemente menos propensas a contraer matrimonio o vivir en pareja que las niñas que no han recibido una educación. En Zimbabwe, el 48% de las mujeres que habían asistido a la escuela primaria estaban casadas al cumplir 18 años, en comparación con el 87% de las mujeres que no habían asistido a la escuela (estimaciones de UNICEF basadas en encuestas demográficas y de salud, 1999).

Los padres optan por casar a sus hijas a edades tempranas por varios motivos. Las familias pobres consideran que las niñas son una carga económica, por lo que casarlas es una medida de supervivencia necesaria para la familia. Algunos piensan, además, que el matrimonio a una edad temprana protege a la niña frente al peligro de sufrir agresiones sexuales o, con carácter más general, le procura la protección de un tutor varón.

La discriminación por motivo de género puede ser también otro de los motivos subyacentes: a las mujeres se les casa siendo aún niñas con el fin de asegurar la docilidad y obediencia en el hogar del esposo y maximizar su reproducción.

El matrimonio precoz puede tener consecuencias muy perniciosas para las niñas, como por ejemplo:

Abandono de la educación: una vez casadas, las niñas tienden a dejar la escuela.

Problemas de salud: por ejemplo, los embarazos prematuros, que aumentan la tasa de mortalidad infantil y derivada de la maternidad. Las niñas adolescentes son también más vulnerables al contagio de enfermedades de transmisión sexual, como el VIH/SIDA.

Malos tratos: es habitual en los matrimonios precoces. Además, las jóvenes que se niegan a casarse o que eligen a un compañero para el matrimonio contra el deseo de sus progenitores a menudo son castigadas o incluso asesinadas por sus familias. Es lo que se conoce como “asesinatos por honor”.

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11 de Octubre Dia Internacional de la Niña

“Da igual donde hayas nacido o donde vivas. Todas las niñas y niños tenemos los mismos derechos y hay que respetarlos”

Tema 2013: «Innovar para la educación de las niñas»

El cumplimiento del derecho de las niñas a la educación es, ante todo, una obligación y un imperativo moral. También hay pruebas abrumadoras de que la educación de las niñas, sobre todo en el nivel secundario, es una poderosa fuerza que transforma a las sociedades y a las propias niñas; es un elemento positivo que permanece constante en casi todos los resultados previstos para el desarrollo, desde la reducción de la mortalidad y la fecundidad hasta la reducción de la pobreza y el crecimiento con equidad, el cambio de las normas sociales y la democratización.

Si bien ha habido avances significativos en la mejora de acceso de las niñas a la educación en las últimas dos décadas, muchas niñas, especialmente las más marginadas, siguen estando privadas de este derecho fundamental. Las niñas de muchos países siguen sin poder asistir a la escuela ni terminar sus estudios debido a obstáculos relacionados con la seguridad, la financiación, las instituciones y la cultura. Incluso cuando las niñas van a la escuela, la percepción de un rendimiento insuficiente debido a la mala calidad de la educación, las aspiraciones reducidas, o las tareas domésticas y otras responsabilidades, les impiden asistir a la escuela o lograr resultados adecuados en materia de aprendizaje. Todavía es necesario lograr el potencial transformador de las niñas y las sociedades que promete la educación.

Al reconocer la necesidad de adoptar perspectivas nuevas y creativas para impulsar la educación de las niñas, el Día Internacional de la Niña de 2013 abordará la importancia de las nuevas tecnologías y de la innovación en las asociaciones, las políticas, la utilización de recursos, la movilización de la comunidad y, sobre todo, la participación de los propios jóvenes.

Todos los organismos de la ONU, los Estados miembros, las organizaciones de la sociedad civil y los agentes del sector privado tienen herramientas potenciales para innovar con los jóvenes y en su favor, y para avanzar en su educación. Entre los ejemplos de posibles medidas hay que incluir:

La mejora de los medios públicos y privados de transporte para que las niñas vayan a la escuela: desde carreteras hasta autobuses, ciclomotores, bicicletas, botes y canoas;
La colaboración entre los sistemas de enseñanza y el sector bancario para facilitar el pago seguro y conveniente de los salarios a las maestras y de las becas a las niñas;
La provisión de cursos de ciencia y tecnología dirigidos a las niñas en las escuelas, las universidades y los programas de formación profesional;
Los programas de mentores empresariales para ayudar a las niñas a adquirir las aptitudes de trabajo y liderazgo esenciales y facilitar su transición de la escuela al trabajo;
La revisión de los planes de estudio para integrar mensajes positivos sobre las normas de género relacionadas con la violencia, el matrimonio infantil, la salud sexual y reproductiva, y las funciones masculinas y femeninas en la familia
La aplicación de la tecnología móvil para la enseñanza y el aprendizaje a fin de llegar a las niñas, especialmente en las zonas remotas.
El 19 de diciembre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 66/170 en la que declaraba el 11 de octubre como el Día Internacional de la Niña, para reconocer los derechos de las niñas y los desafíos excepcionales que confrontan las niñas de todo el mundo.