Tu hij@ come en la guarderia?

Mi hija lleva ya unas semanas en la Guarderia y no quiere comer ahí y algún día tampoco quiere cenar y ella comía de maravillas, esto me ha echo informarme,  aunque me hace entenderlo lo paso mal cuando no come….

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El acto de comer es una conducta que pretende cubrir tanto necesidades nutricionales como afectivas. Cuando un niño deja de comer, puede estar reflejando algunas dificultades de adaptación en su vida cotidiana. Un niño pequeño no sabe convencernos con sus palabras cuando quiere conseguir algo importante, como lo es para él, nuestra atención. Un buen “argumento” para captar nuestro interés puede ser, simplemente, no comer. Entre los 2 y los 6 años la mayor parte de los niños pasan por más de un episodio de inapetencia que se resuelven de forma espontánea sin originar ningún problema (salvo a sus padres).

Cuando esta situación se plantea, los padres se enfrentan a algunos miedos muy arraigados culturalmente, especialmente si es el primer hijo: “Si no come todo el plato, no se alimenta bien”, “no come todo lo que debe”, ”si no come, se morirá”, “si no fuera por mi insistencia, ya estaría enfermo por no comer”…

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Un niño sano al que se le ofrece regularmente una comida adecuada, no se alimenta mal, aunque tome muy poca cantidad e incluso algún día casi no coma nada. Se le debe ofrecer una dieta variada y completa, y según las edades, las raciones serán de mayor o menor tamaño.

Si no come, no sirve de mucho insistir o castigarle, es mejor emplear una actitud más neutra, quitándole importancia al hecho de no comer. De la misma forma, tampoco se le debe premiar el que coma, pues le haríamos entender que cuando come nos hace un favor y estamos favoreciendo la manipulación (el niño premiará a sus padres comiendo y los castigará negándose a abrir la boca, si ellos se lo piden).

Con frecuencia, los padres se extrañan de que su hijo coma bien, incluso alimentos que en su casa no prueba, cuando quien le da de comer no es la persona habitual o cuando lo hace en el comedor de la guardería o el colegio. En realidad, este hecho no refleja más que el problema de relación con la comida que se ha establecido en la familia y que es una cuestión de hábitos que se pueden mejorar.

Hay que tener presente que no es raro que un niño que durante los primeros años fue inapetente, con el paso de los años sea un adolescente obeso.

Voy a empezar a leer un libro del pediatra Carlos Gónzalez autor del libro “Besame Mucho” donde desdramatiza el problema y, proporciona claras pautas de conducta, tranquiliza a aquellas madres que sufren porque creen que su hijo no come correctamente. Ya os contare!!

Mi Bebé empieza la Guarderia

Ya estoy con los últimos preparativos para que mi pequeña empiece el primer día de clases en la guardería y la verdad estoy un poco triste, contenta… no se, preocupada seria lo correcto. Aunque se que se lo va a pasar genial… Os dejo unos consejos por si estáis pasando por lo mismo…..

El preescolar , kindergarten, nursery school ó guardería ofrece muchos beneficios: puede ser un excelente lugar para que los niños interactúen con pares y aprendan lecciones de vida valiosas, como saber compartir, esperar su turno y seguir reglas.

Pero ir a la guardería conlleva su buena cuota de emociones, tanto para los padres como para los niños. Para un pequeño, el ingreso a un nuevo entorno preescolar, lleno de maestros y niños desconocidos, puede causar tanto ansiedad como anticipación. Los padres podrían tener emociones encontradas acerca de si su niño está preparado para el preescolar.

Cuanto más cómodo esté usted acerca de la decisión y cuanto más familiar pueda hacerse el entorno para su hij@, menos problemas enfrentarán usted y su pequeño.

No todos los niños reaccionan igual en su primer día del kinder: algunos lloran al llegar a la puerta, otros se resisten a salir de casa, algunos permanecen aislados del grupo. Para algunos puede ser vivido como un abandono o una pérdida, ante lo cual mostrarán angustia y temor. Por supuesto, otros se muestran entusiasmados y alegres.

Se trata de un proceso de transición y de adaptación de vital importancia para su desarrollo, por lo cual la manera como se resuelva va a repercutir en su proceso de aprendizaje y de socialización. Como padres transmitimos mensajes y actitudes que van a influir en la manera como los niños perciban y asuman el ingreso a la escuela por primera vez.

Ellos captan los temores, angustias y expectativas de los adultos en relación a la escuela o, por el contrario, la confianza y el optimismo que se les demuestra. Por ello es responsabilidad de padres y maestros el fomentar un ambiente propicio para que el niño viva la transición como algo seguro y agradable.

Os deseo mucha suerte y ya os contare como fue realmente nuestro primer día de clases!!

 

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