Canciones para dormir

Las canciones de cuna, también denominadas nanas, son canciones con un ritmo tranquilo, suave y relajante, que se utilizan para arrullar a un bebé y para ayudarlo a dormir.

la foto-254

Según diversos estudios, el ritmo monótono de las nanas es similar a los latidos del corazón y por eso relajan y calman el llanto del recién nacido. Se ha comprobado que la frecuencia cardiaca de los bebés disminuye mientras las están escuchando, igual que su ritmo respiratorio, y esto les ayuda a conciliar el sueño o a sentirse mucho mejor cuando están enfermos; por ejemplo, si tienen cólicos del lactante.

Además, reconoce en ellas el tono cariñoso de sus padres o familiares cercanos, lo que le hace sentirse querido y cuidado, reforzando los vínculos afectivos que estáis creando. Por eso, debes cantarle aunque sea un bebé tranquilo que se duerme con facilidad. No esperes a que se ponga a llorar, es una forma de comunicación que compartís desde que nace.

Aunque el objetivo primigenio de las canciones de cuna era dormir al niño, también puedes cantarle de día como forma de estimulación. No olvides que la canción de cuna está compuesta para el niño que no tiene sueño, que aún tiene ganas de jugar y aprender.
Por eso puedes utilizarla para despertar su inteligencia. Así perfeccionará su sentido del oído y la coordinación de éste con los ojos y con el movimiento de las manos.

Personalemente no soy una excelente cantante así que me acompaño con este video de 22 min de youtube… mano de santo!

Dulces Sueños!!

Duermete niño, duermete ya…

Compartir la cama no significa dormir todo el rato junto al bebé. Se puede acompañar al niño al principio, para iniciar las primeras fases del sueño, o compartir la cama familiar cuando el niño tiene alguna pesadilla, está enfermo o, simplemente, desea estar con los padres. Otra opción muy extendida y ampliamente aceptada por los padres y por sus hijos, es que los hermanos duerman en la misma cama o compartan la habitación.

Descansando cerca de sus padres los bebés sienten que tienen sus necesidades cubiertas y regulan mejor su sueño y su respiración. A menudo, cuando se comenta que padres e hijos pueden dormir juntos, las personas que desconocen el tema suelen mostrarse extrañadas, incluso algunos lo ven como algo negativo, sin saber que el hecho de que los niños duerman en compañía es una práctica común en nuestro planeta que utilizan prácticamente todas las culturas, incluyendo la nuestra.

Según estudios sobre el colecho –así se denomina compartir la cama con el bebé–, hoy en día en nuestro mundo un 80% de los niños duerme en compañía. Hay quien dirá que eso solo sucede en los países llamados tercermundistas, pero no es cierto. Actualmente hay países más industrializados y avanzados que el nuestro en algunos aspectos –como por ejemplo Japón, Noruega o Finlandia– donde las tasas tanto de colecho (dormir en la misma cama) como de cohabitación (dormir juntos en la misma habitación pero no en la misma cama) son altísimas. En Japón, casi la totalidad de los niños duermen con sus padres, incluso cuando son mayores. El colecho disminuye el riesgo de muerte súbita en lactantes y sincroniza los ciclos de sueño de la madre y el bebé.

Nosotros solemos meter a nuestra pequeña en nuestra cama por la mañana muy pronto y echamos el ultimo sueñecito juntos, la verdad es delicioso!!